La decisión del Ministerio Público y el Poder Judicial de permitir que dos ciudadanos afronten en libertad una investigación por atentar contra el patrimonio cultural de la Nación ha desatado un fuerte rechazo entre las autoridades y la población del Cusco. Existe una profunda preocupación de que estas sanciones benevolentes y la percepción de impunidad terminen incentivando nuevos actos de vandalismo contra el legado histórico de la ciudad.
Los sujetos, identificados como Joaquín Pacheco y Sebastián Villarroel, ambos de 23 años, fueron captados por cámaras de videovigilancia realizando grafitis en un muro arquitectónico inca situado en la emblemática calle Loreto del Centro Histórico. Tras ser detenidos en flagrancia por la Policía y conducidos a la comisaría, quedaron en libertad horas después debido a que la Fiscalía no solicitó prisión preventiva, argumentando la falta de presupuestos procesales, pese a que el delito se castiga hasta con cinco años de cárcel.
Rechazo de autoridades y gremios legales El alcalde provincial del Cusco, Luis Pantoja, cuestionó la medida señalando que, si bien se respetan las decisiones judiciales, el mensaje que se está dejando a la ciudadanía es sumamente grave, al insinuar que cualquier persona puede dañar los muros ancestrales y ser investigado sin mandato de detención.
Por su parte, Tika Luizar, integrante de la Comisión de Juristas del Cusco, calificó el daño patrimonial como irreversible y anunció que presentarán un recurso de queja formal ante el presidente de la Junta de Fiscales. La abogada criticó la tolerancia mostrada en este caso y exhortó tanto a la Dirección Desconcentrada de Cultura (DDC) como a la Municipalidad a reforzar el personal de vigilancia y el monitoreo preventivo de las cámaras de seguridad para evitar que las agresiones se consumen.
Segundo atentado patrimonial del año y proliferación de grafitis Este hecho representa el segundo atentado grave contra el Patrimonio Cultural en lo que va del año. El primero ocurrió en marzo, cuando desconocidos aplicaron aerosol amarillo en la Huaca Cheqtaqaqa, en la vía de Circunvalación hacia Sacsayhuamán.
Paralelamente, el vandalismo con aerosol también afecta de manera severa a inmuebles no históricos y comercios de las calles céntricas. Eliluz Palomino, gerenta del Centro Histórico de la municipalidad, informó que recientemente brigadas de jóvenes y estudiantes lograron borrar cerca de cincuenta grafitis en la ciudad. No obstante, admitió que hasta la fecha no se han podido aplicar las multas administrativas —que oscilan entre el 0.5 % y el 5 % de una UIT— debido a la dificultad para identificar y capturar a los infractores en esas intervenciones.


